domingo, 25 de junio de 2017

Trenes


Japón tiene la mayor red ferroviaria del mundo en todos los aspectos: modernidad, frecuencia de paso de los trenes, cantidad de estaciones, puntualidad, etc. El único problema es que sale un poco caro viajar en tren, pero lo compensa el buen servicio que dan. Las vías férreas se extienden hasta los lugares más recónditos del país y la puntualidad que tienen es increíble.

El sector está privatizado y hay muchas compañías de trenes que compiten. La más importante es JR, que tienen líneas de Shinkansen (el famoso tren bala japonés), el sistema ferroviario con la mayor velocidad media del mundo, más de 250km/h. Pero lo más impresionante es ver como en la estación de Tokio llegan y salen trenes de alta velocidad prácticamente cada minuto hacia diferentes lugares del país. Además, el retraso medio de los trenes Shinkansen es de tan solo 6 segundos en los últimos 30 años.

La principales líneas
Las vías de JR, en Tokio, suelen ir uno o más niveles por encima del suelo. Su línea más famosa es la Yamanote, con una forma circular muy característica resulta de gran comodidad para moverse por la capital porque tiene estaciones en los lugares más importantes (Ueno, Akihabara, Shinagawa, Shibuya, Shinjuku). Los trenes de esta línea pasan cada dos minutos y transportan a casi cuatro millones de personas al día, la misma cantidad que manejan todas las líneas de metro de Nueva York juntas en un solo día. Es decir, en una única línea con 29 estaciones se mueve una cantidad similar a la que se mueve cada día en Nueva York usando las 26 líneas y 468 estaciones: para que os hagáis una idea de lo que comentaba sobre la frecuencia, la puntualidad, la eficiencia y el uso de los trenes en Japón.

Otra de las compañías destacadas es la Tokyo Metro, dirigida por el ayuntamiento de la ciudad y con todas las líneas bajo tierra. En la mayoría de las estaciones podréis escoger entre JR o Tokyo Metro, dependerá de si preferís ir entre los edificios para disfrutar de las vistas o, por el contrario, preferís ir con el metro bajo tierra.

Hay otras empresas secundarias, como la línea del Disneyland Resort Tokyo o la línea Monorrail, que va por encima de edificios y del mar hacia las islas artificiales de la bahía de Tokio.

¿Dónde se producen aglomeraciones?
Si la línea Yamanote es la que más pasajeros maneja al día del mundo, la estación de Shinjuku es por la que más pasajeros pasan. Una media de 3'5 millones de personas la usan cada día y tiene aproximadamente 200 salidas diferentes. Si te equivocas de boca, puede que salgas a más de un kilómetro del lugar que habías previsto.

La mayoría de los japoneses son urbanitas: más del 50% de la población se acumula en la regiones de Kanto y Kansai. En estas zonas urbanas el tren es el eje de toda actividad. El japonés medio pasa una media de dos horas diarias dentro de trenes para ir y venir del trabajo, algunos incluso viven a más de dos horas de viaje. La clave, puntuales y buscarse entretenimiento para el trayecto. La gente duerme, lee manga, periódicos, libros, juega con el móvil, escucha música, navega por Internet, manda emails, etc. Digamos que el tren se convierte en la segunda casa.

Larga vida

Los japoneses son los ciudadanos de la Tierra más longevos. La esperanza de vida de los hombres ronda los 80 años y la de las mujeres los 85. En la prefectura de Okinawa la esperanza de vida de las mujeres llega hasta los 90 años. Además, Japón tiene el récord de ser el país del mundo con más habitantes centenarios.

Tienen estrés por el trabajo, hay muchos fumadores, son bastante bebedores, pero la clave parece estar en la dieta. Comen muy pocas grasas, mucho pescado, algas y beben mucho té verde que tiene antioxidantes. Además, no suelen atiborrarse comiendo, comen lo justo para llenar la barriga sin quedarse hinchados. Por ejemplo, el postre no suele existir en los restaurantes de menú del día cercanos a la empresa. Esta buena alimentación, además de alargar la vida, hace que haya muy pocos japoneses obesos y casi todos tengan un buen tipo, aunque no sean muy altos.

El problema es que, si además de este dato tenemos en cuenta que, la tasa de nacimiento es de las menores en el mundo, con tan solo 1'3 hijos por pareja, la población de Japón está en peligro. De hecho, el año 2006 fue el primero de la historia moderna en el que se registró una bajada de población. Esta tendencia está previsto que continúe: en pocos años, uno de cada cinco japoneses tendrá más de 60 años y se convertirá en un gran problema para la economía. Además, Japón es un país bastante cerrado a la entrada de inmigrantes que pudieran solucionar este problema.

Muchas empresas están retrasando la edad de jubilación, pero al mismo tiempo los jóvenes, al ver el poco futuro que tienen los planes de pensiones, se niegan a pagar. En definitiva, el tener buena salud es algo positivo para la gente del país, pero es también una navaja de doble filo para la economía y tendrán que hacer cambios que tendrán que vigilar para poder seguir siendo la segunda potencia económica.